Atentado a Nadia Beller: la mujer que quedó al borde de la muerte y puede hacer temblar al Gobierno
La abogada, expareja de Fernando Cerimedo, sobrevivió a cuatro disparos y asegura tener grabaciones con revelaciones sobre corrupción, Karina Milei, los audios de Spagnuolo y una presunta operación mediática vinculada a Fátima Florez. La Justicia deberá determinar qué hay detrás de sus declaraciones y si sus registros pueden aportar nuevas pruebas a las causas que sacuden al poder libertario.
NACIONAL
Por Armando Ramirez
8/20/20265 min read


Nadia Beller recibió cuatro balazos. Cuatro impactos que debían haberla callado para siempre. Y sin embargo, desde una cama de la clínica Las Américas, en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, todavía respira. Y habla. Habla con la voz ronca de quien acaba de rozar la muerte y con la determinación de quien sabe que lo que tiene guardado puede volar por los aires a más de uno.
La abogada, expareja de Fernando Cerimedo —el superconsultor de Javier Milei, el hombre que durante años operó en el corazón mismo del proyecto libertario y de la derecha latinoamericana—, asegura que casi la matan porque sabía demasiado. Demasiado sobre la corrupción. Demasiado sobre Karina Milei. Y, sobre todo, demasiado sobre una operación que pocos se atreven a mencionar en voz alta: que al Presidente le alquilaron una novia para simular estabilidad emocional y mediática. Esa novia tenía nombre y apellido. Se llamaba Fátima Florez.
Cuatro balazos y una amenaza que no desapareció
El atentado ocurrió en Bolivia. Cerimedo está preso allá, acusado de ser el autor intelectual. La hipótesis que circula en los pasillos de Comodoro Py y en los chats de la interna libertaria es tan simple como brutal: Beller conocía los trapos sucios del poder y alguien decidió que era preferible silenciarla antes de que hablara. Cuatro balas. Un cuerpo que se negó a caer del todo. Y ahora, desde la convalecencia, ella prendió el ventilador.
“Era una olla a presión, plagada de corrupción”, le habría confesado Cerimedo en más de una oportunidad. Según el relato de Beller, el consultor le hablaba una y otra vez de los manejos turbios del gobierno. De cómo “todo pasaba por Karina”. De cómo la hermana del Presidente era, en la práctica, la cabeza real de muchas decisiones. Y de cómo, para sostener la imagen de un Milei estable, enamorado y “normal”, se había armado una ficción mediática con Fátima Florez. Una pareja de alquiler. Una puesta en escena. Una mentira funcional al relato.
Las grabaciones que Beller asegura tener guardadas
Beller dice que grabó esas conversaciones. Horas enteras. “Duran más de una hora y las tengo guardadas en distintos dispositivos”, contó. Las registró, según su versión, como un seguro de vida. Porque la relación ya se había vuelto tóxica. Había una tercera en discordia. Había amenazas. Había maltrato. Y ella, abogada, entendió que necesitaba un resguardo. Ahora esas grabaciones pueden convertirse en material de prueba si la justicia argentina decide citarla.
El fiscal Franco Piccardi, que lleva la causa Andis, está evaluando el pedido de la diputada Marcela Pagano para que Beller declare. Desde la cama del hospital, ella ya anticipó que está dispuesta. Y lo que tiene para decir no es menor.
El atentado que vuelve a golpear en Comodoro Py
Porque el atentado no quedó aislado en Bolivia. Tuvo un efecto mariposa que rebotó directo en Comodoro Py. La misma mujer que casi muere afirma que el propio Cerimedo y su exesposa, Natalia Basil, fueron quienes filtraron los audios en los que Diego Spagnuolo hablaba abiertamente de coimas y del famoso “3 por ciento para Karina”. Esos audios que destaparon la olla de la Agencia Nacional de Discapacidad y que hoy tienen a 18 empresarios y exfuncionarios procesados por asociación ilícita, cohecho, fraude al Estado y negociaciones incompatibles con la función pública.
Basil no es un nombre cualquiera. Fue funcionaria de Andis entre abril y diciembre de 2024, justamente cuando, según la investigación, la banda empezaba a armar el sistema de licitaciones infladas de medicamentos de alto costo. Después se fue. Pero el vínculo con Cerimedo nunca se cortó del todo: hijos en común, relación familiar, y —según Beller— una lealtad que incluía ejecutar la filtración de los audios cuando la relación del consultor con el gobierno ya no tenía retorno.
La ruptura con el Gobierno y la filtración de los audios
Cerimedo, cuenta Beller, había empezado a ver “muchas cosas mal”. La represión. Algunas leyes. Las peleas con sus socios argentinos, especialmente con “Santi” Caputo, a quien nombraba todo el tiempo. Temía que el gobierno se pudiera caer. Y en ese contexto de ruptura, según la versión de su expareja, decidió —o mandó a decidir— que los audios de Spagnuolo salieran a la luz. Una bomba controlada. O al menos eso creyeron.
Pero las bombas, una vez activadas, no siempre respetan el plan original.
Hoy los audios están siendo peritados por la Dirección de Criminalística de Gendarmería. Spagnuolo pidió la nulidad y se negó a dar muestra de su voz. El juez Ariel Lijo ordenó avanzar igual. Mientras tanto, el material probatorio que no depende de las grabaciones es apabullante: el 93,11 % de las órdenes de compra de medicamentos de alto costo terminaban concentradas en solo dos empresas (Profarma y Génesis). Otras firmas operaban de “pantalla”, cotizando precios ridículos para facilitar el negocio. En los cuadernos contables de Miguel Ángel Calvete aparecen fechas de pagos que coinciden con los del Estado y garabatos de retornos que oscilaban entre el 12 y el 20 %. Chats de WhatsApp donde se jactaban de dirigir el organismo desde afuera. Pagos al propio Spagnuolo que nunca explicó.
Y en medio de todo eso, aparece Nadia Beller. Herida. Convaleciente. Con grabaciones que, según ella, confirman que Cerimedo sabía, hablaba y, en algún momento, decidió filtrar. Grabaciones que también mencionarían la operación Fátima Florez: la novia alquilada para que el Presidente pareciera un hombre con vida afectiva estable, lejos de los rumores y de las crisis.
¿Fue ese el secreto demasiado grande? ¿Fue la combinación de corrupción, el rol de Karina y la ficción de la pareja lo que convirtió a Beller en un problema que había que eliminar?
La defensa de Spagnuolo y la hipótesis de la inteligencia artificial
Desde la defensa de Spagnuolo ya se entusiasman con la teoría del “fruto del árbol envenenado”: que los audios son truchos, que fueron manipulados o generados con inteligencia artificial, que todo fue una operación de inteligencia para perjudicar al gobierno. Hay incluso una causa paralela a cargo del fiscal Carlos Stornelli que sigue esa hipótesis. Pero la causa principal sigue sentada sobre bases mucho más sólidas que unas grabaciones: documentación de licitaciones, allanamientos, celulares secuestrados, tickets, cuadernos.
Beller, sin embargo, introduce un elemento nuevo y peligroso. Si realmente tiene las confesiones de Cerimedo, y si esas confesiones incluyen no solo las coimas sino también la ingeniería mediática detrás de la imagen presidencial, entonces el problema ya no es solo Andis. El problema es el relato completo.
Cerimedo fue durante mucho tiempo el hombre que sabía cómo operar en las sombras del poder libertario. El que conectaba, el que armaba, el que filtraba cuando hacía falta. Ahora está preso en Bolivia, acusado de haber intentado matar a la mujer que compartió su intimidad. Y esa mujer, desde una cama de hospital, dice que tiene las pruebas de lo que él le contaba cuando creía que nadie más escuchaba.
Cuatro balazos no alcanzaron. La olla a presión sigue haciendo ruido. Y cada día que Nadia Beller sigue viva y dispuesta a hablar, el secreto que alguien quiso sepultar a tiros se vuelve un poco más pesado para todos los que alguna vez creyeron que podían controlarlo.
Las preguntas que siguen abiertas
¿Hasta dónde llega la cadena? ¿Quién más sabía de la novia alquilada? ¿Quién dio la orden, si es que hubo orden? ¿Y cuánto tiempo más se puede sostener un edificio cuando las grietas ya no se pueden tapar con relato?
Desde Santa Cruz de la Sierra, una mujer baleada cuatro veces espera que la citen. En Comodoro Py, la causa Andis volvió a ponerse en el centro de la escena. Y en algún lado, alguien sabe que cuatro balas no fueron suficientes.
