“Defender la Patria”: el mensaje que dejó Formosa en un nuevo 25 de Mayo
En el acto oficial por el 25 de Mayo encabezado por Gildo Insfran, Formosa volvió a poner en el centro del debate la defensa del federalismo, la soberanía nacional y el rol del Estado. Con fuertes críticas al modelo económico impulsado por el Gobierno nacional, el mensaje fue claro: el verdadero homenaje a la Patria no pasa solamente por recordar fechas históricas, sino por defender todos los días el trabajo, la educación, los recursos estratégicos y la unidad del pueblo argentino.
POLITICA INTERIOR
Por Camila Domínguez
5/26/20264 min read


En tiempos donde muchas fechas patrias parecen quedar reducidas a actos protocolares, discursos vacíos y publicaciones de ocasión en redes sociales, el acto realizado este 25 de Mayo en Formosa dejó un mensaje político mucho más profundo: la Patria no se homenajea solamente recordando el pasado, sino defendiendo todos los días aquello que representa.
La ceremonia encabezada por el gobernador Gildo Insfrán en el mástil municipal de la capital formoseña estuvo atravesada por esa idea. No fue solamente un nuevo aniversario de la Revolución de Mayo. Fue también una reivindicación explícita del federalismo, de la soberanía nacional, del rol del Estado y de la necesidad de proteger los recursos estratégicos, la educación pública, la ciencia y el trabajo argentino frente al escenario político y económico actual.
Desde temprano, el clima patriótico se sintió en la ciudad. Funcionarios provinciales, delegaciones escolares, fuerzas armadas, vecinos y representantes de distintas instituciones participaron de una jornada cargada de símbolos nacionales y provinciales. Hubo himnos, banderas, poesías y referencias permanentes a la historia argentina. Pero también hubo un mensaje político claro: la independencia no es solamente un hecho del pasado, sino una pelea que sigue vigente.
Porque si algo dejó planteado el acto oficial es que la discusión histórica entre “Patria o colonia” sigue atravesando a la Argentina actual. Y que, más de dos siglos después de aquella Revolución de Mayo de 1810, todavía existen tensiones entre quienes defienden un país con desarrollo propio, soberanía económica y federalismo, y quienes impulsan modelos de concentración, ajuste y dependencia.
“El mejor homenaje que podemos hacer a la Patria no es solamente esperar cada 25 de Mayo para festejar una fecha histórica, sino defender todos los días aquello que representa la Nación.” Esa pareció ser la premisa que atravesó toda la jornada.
El discurso más fuerte en términos políticos estuvo a cargo del ministro de Economía provincial, Jorge Ibáñez, quien cuestionó abiertamente las políticas impulsadas por el Gobierno nacional y advirtió sobre los riesgos de resignar soberanía bajo discursos de falsa libertad.
“La dicotomía sigue siendo Patria o colonia”, sostuvo el funcionario, en una frase cargada de contenido histórico y político. Y agregó otra definición igual de contundente: “La libertad no puede transformarse en una excusa para entregar recursos y derechos”.
No fueron palabras casuales. En medio de un contexto nacional atravesado por ajustes, recortes y conflictos con las provincias, el mensaje de Formosa buscó marcar una diferencia conceptual muy fuerte respecto del modelo económico impulsado desde la Casa Rosada.
Mientras el Gobierno nacional insiste en reducir el rol estatal al mínimo posible y plantea que el mercado debe ordenar prácticamente todos los aspectos de la vida económica y social, desde Formosa defendieron otra mirada: la de un Estado presente, activo y federal.
Porque el desarrollo de un país no nace solamente de las reglas del mercado. Nace también de decisiones políticas, inversión pública e integración territorial. Nace de construir rutas, hospitales, escuelas, universidades y oportunidades donde el mercado jamás llegaría por sí solo.
Eso también se expresó durante el acto. “El desarrollo no nace solo del mercado, sino de un Estado presente”, remarcó Ibáñez, reivindicando la necesidad de sostener políticas públicas que garanticen igualdad de oportunidades en todo el territorio argentino.
Y en esa defensa del rol estatal aparecieron varios ejes centrales: la protección de los recursos naturales, la industria nacional, el trabajo argentino, la educación pública, la ciencia y la tecnología como herramientas de crecimiento y soberanía.
No es un detalle menor. En tiempos donde muchas provincias sienten que pierden recursos, obras y capacidad de decisión frente a políticas cada vez más centralizadas, el discurso formoseño volvió a poner sobre la mesa una bandera histórica del interior argentino: el federalismo.
Porque defender la Patria también implica defender a las provincias. Implica evitar que la Argentina funcione únicamente bajo una lógica centralista donde las decisiones económicas se toman lejos de las realidades locales. Implica entender que no puede existir una Nación verdaderamente soberana si gran parte de su territorio queda relegado.
En ese sentido, el acto del 25 de Mayo en Formosa tuvo una fuerte carga simbólica. No solamente por los discursos oficiales, sino también por la presencia de estudiantes, vecinos y fuerzas de seguridad compartiendo una misma ceremonia alrededor de los símbolos patrios.
En tiempos de fragmentación social y crisis económica, esa imagen buscó transmitir una idea de unidad y pertenencia colectiva. Una idea de Nación que va mucho más allá de los gobiernos de turno.
Porque muchas veces las fechas patrias corren el riesgo de vaciarse de contenido. Se convierten en rituales repetidos año tras año, desconectados de los problemas concretos del presente. Y justamente lo que intentó plantear Formosa fue lo contrario: que recordar Mayo implica preguntarse qué significa hoy defender la independencia argentina.
“La Patria no se defiende solamente con discursos: se defiende cuidando el trabajo, la educación y la soberanía.”
“No alcanza con cantar el himno una vez al año si después se entrega el futuro del país.” “El verdadero homenaje a quienes lucharon por la independencia es defender hoy la Nación frente a cualquier forma de sometimiento.”
Todas esas ideas atravesaron una ceremonia que buscó recuperar el contenido político y social de una fecha fundacional para la Argentina.
Porque la Revolución de Mayo no fue solamente un acontecimiento histórico encerrado en los libros escolares. Fue el inicio de una pelea permanente por construir un país libre, soberano y federal.
Y quizás ahí estuvo el mensaje más fuerte que dejó el acto realizado en Formosa: que la Patria no se homenajea únicamente celebrándola. La Patria, sobre todo, se defiende.
