El vínculo clave: cómo Nabil impulsa el proyecto de Jofre
La relación entre Jorge Jofre y Nabil Hassanein Abd Elkader aparece como una pieza central para entender la estrategia política y digital que rodea al intendente de Formosa. A partir de una amistad personal sostenida en el tiempo, se expone cómo ese vínculo impulsa la construcción de Jofre como liderazgo único, el funcionamiento de la granja de trolls, los respaldos mutuos en el plano político y comercial, y las conexiones nacionales que comienzan a proyectar una ambición de poder más allá de lo local.
POLITICA INTERIOR
Por Camila Domínguez
1/28/20263 min read


La relación entre Jorge Jofre y Nabil Hassanein Abd Elkader no responde a una alianza coyuntural ni a una conveniencia momentánea. Es, según coinciden distintas reconstrucciones políticas, una amistad profunda y sostenida, forjada con el paso del tiempo y convertida en uno de los pilares del entramado que hoy rodea al intendente de Formosa.
Nabil no es un actor secundario. Figura reconocida dentro de la comunidad sirio-libanesa, con vínculos sociales amplios y una presencia constante en distintos espacios de poder informal, aparece como el principal sostén político y operativo de Jofre fuera de la estructura institucional. Esa cercanía personal es el combustible que explica por qué Nabil se involucra activamente en la construcción digital del liderazgo de Jofre.
Desde esa amistad nace la granja de trolls vinculada a Valores Ciudadanos. No como un fenómeno espontáneo, sino como una herramienta deliberada para instalar una narrativa clara: Jofre como la única opción viable en Formosa. La lógica es excluyente y frontal. Todo aquel que no se alinee con esa construcción es atacado, ridiculizado o erosionado en redes sociales mediante perfiles falsos, cuentas coordinadas y amplificación constante.
Nabil cumple allí un rol central. No aparece como vocero ni como figura visible, sino como organizador y facilitador. Recibe información, detecta blancos políticos y coordina acciones digitales que tienen un objetivo concreto: proteger a Jofre y destruir simbólicamente cualquier alternativa. La amistad entre ambos explica el nivel de involucramiento y la constancia del ataque.
Pero la relación no fluye en un solo sentido.
Distintas versiones coinciden en señalar que Jofre también cumple un rol clave en los negocios de Nabil, brindándole respaldo político, protección institucional y un marco de impunidad informal. En ese contexto aparece “Árbol de Vida”, una tienda de regalos y variedades ubicada en la ciudad, que hacia afuera funciona como un comercio más, pero que, según señalamientos recurrentes en ámbitos políticos, operaría como tapadera de actividades poco claras vinculadas a Nabil.
La presencia de Jofre como intendente permitiría que ese tipo de emprendimientos transiten sin sobresaltos, protegidos de controles incómodos y miradas inquisidoras. La relación se vuelve así mutuamente beneficiosa:
Nabil aporta estructura digital, operadores y contactos;
Jofre aporta poder político, cobertura y legitimidad institucional.
El esquema se potencia aún más cuando entra en juego el vínculo de Nabil con el clan Menem. La amistad que mantiene con referentes de esa familia —en especial con Martín Menem, figura clave del actual escenario nacional cercano a Javier Milei— le permite a Nabil convertirse en puente hacia el poder nacional. Ese acceso no es menor: habilita contactos, abre puertas y coloca a Jofre en una liga distinta.
Gracias a esa intermediación, Jofre comienza a proyectarse más allá de la intendencia. Las conexiones nacionales, sumadas al aparato digital y mediático local, configuran un escenario donde la búsqueda de la gobernación deja de ser una fantasía lejana para convertirse en un objetivo posible en el mediano plazo.
La estrategia es coherente:
ataque permanente al gobierno provincial,
construcción de un liderazgo único,
respaldo digital agresivo,
y conexiones nacionales que legitimen la ambición.
En ese entramado, la amistad entre Jofre y Nabil no es un detalle menor: es el eje. Sin ese vínculo personal, la maquinaria perdería coordinación, volumen y sentido. Con él, la estructura se sostiene, se expande y se vuelve más audaz.
Cuando la política se mezcla con amistades profundas, negocios opacos y ambiciones de poder, las fronteras entre lo público y lo privado se desdibujan. Y cuando esas relaciones comienzan a repetirse en redes, medios y contactos nacionales, la pregunta deja de ser si existe una estrategia y pasa a ser hasta dónde están dispuestos a llegar para imponerla.
