Jubilados rechazan que el Fondo de Garantía de Sustentabilidad sea utilizado para financiar los créditos de Caputo
El colectivo volvió a marchar frente al Congreso. A la protesta se sumaron trabajadores despedidos de FATE y familiares de dos militantes detenidos por movilizarse contra la reforma laboral.
SOCIEDADNACIONAL
Camila Dominguez
8/27/20263 min read


Jubilados, despedidos de FATE y familiares de detenidos se movilizaron contra las políticas del Gobierno
El Centro Nacional de Trabajadores Jubilados y Pensionados (CNJyP) de ATE expresó un fuerte rechazo al anuncio del ministro de Economía, Luis Caputo, sobre la utilización de recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES para financiar créditos hipotecarios.
La organización calificó la medida como “inconstitucional e inmoral” y cuestionó que recursos vinculados al sistema previsional sean destinados al financiamiento del mercado crediticio mientras jubilados y pensionados enfrentan dificultades para sostener sus ingresos y acceder a medicamentos y prestaciones esenciales.
“No es una medida para que el trabajador acceda a su casa. Es un nuevo saqueo a la plata de los jubilados para garantizar el negocio de los bancos y los desarrolladores inmobiliarios amigos del poder”, sostuvo Noelia Guzmán, presidenta del CNJyP de ATE.
Los despedidos de FATE se sumaron a la protesta
La movilización también incorporó el reclamo de los trabajadores despedidos de FATE, que se sumaron a la protesta para visibilizar su situación laboral y exigir respuestas frente a la pérdida de sus puestos de trabajo.
La presencia de los trabajadores despedidos amplió el alcance de la jornada y permitió confluir distintos reclamos vinculados con las políticas económicas y laborales del Gobierno nacional. Jubilados y trabajadores plantearon así una preocupación común: el impacto que las decisiones oficiales tienen sobre los ingresos, el empleo y las condiciones de vida de los sectores populares.
A este reclamo se agregaron además familiares de dos militantes detenidos luego de movilizarse contra la reforma laboral, quienes exigieron respuestas y cuestionaron la detención de los manifestantes.
De esta manera, la protesta reunió a jubilados, trabajadores despedidos y familiares de personas detenidas, configurando una expresión más amplia de rechazo al rumbo económico y laboral del Gobierno.
La disputa por el Fondo de Garantía de Sustentabilidad
Desde ATE sostienen que el FGS constituye una herramienta estratégica para respaldar las jubilaciones presentes y futuras y cuestionan que sus recursos sean utilizados para financiar créditos hipotecarios.
La organización sindical señaló que el Fondo administra activos por un valor superior a los 70.000 millones de dólares y reclamó que esos recursos sean utilizados para fortalecer el sistema previsional y mejorar las condiciones de vida de los jubilados.
Uno de los puntos más cuestionados es el anuncio de licitaciones por $2 billones del FGS para que los bancos puedan otorgar financiamiento hipotecario. Para ATE, esta decisión implica colocar recursos previsionales al servicio del sistema financiero.
Un conflicto que reúne jubilación, trabajo y protesta
La incorporación de los despedidos de FATE y de los familiares de los detenidos convirtió la protesta en una expresión que excede la discusión sobre el FGS.
Los jubilados reclaman mejores ingresos y acceso a medicamentos; los trabajadores de FATE reclaman por sus puestos de trabajo; y los familiares de los detenidos exigen respuestas frente a lo ocurrido durante las movilizaciones contra la reforma laboral.
Así, los distintos sectores plantean una crítica común a las prioridades del Gobierno: mientras se destinan recursos a estimular el crédito y el mercado financiero, crecen los reclamos por jubilaciones, empleo y derechos laborales.
El conflicto vuelve a colocar en el centro de la agenda política la discusión sobre el destino de los recursos de la seguridad social y sobre quiénes deben asumir los costos del actual programa económico.
Para las organizaciones movilizadas, el FGS debe ser utilizado para garantizar derechos previsionales y no para favorecer al sistema financiero. En ese marco, la protesta de jubilados, trabajadores despedidos de FATE y familiares de manifestantes detenidos expresa una creciente articulación de reclamos sociales frente a las políticas económicas y laborales del Gobierno de Javier Milei.
