Paro portuario: más de 140 buques paralizados y crece el riesgo de desabastecimiento de combustible
Un conflicto portuario mantiene frenadas las operaciones en los principales puertos del país. Más de 140 buques permanecen sin poder operar mientras aumenta la preocupación por el abastecimiento de combustibles y el impacto sobre las exportaciones y la economía nacional.
POLITICA NACIONAL
Débora Fernandez
8/4/20262 min read


El comercio exterior argentino atraviesa uno de sus momentos más delicados del año. Un paro por tiempo indeterminado de los prácticos, pilotos y baqueanos mantiene paralizada la actividad en los principales puertos del país, dejando al menos 140 buques sin poder ingresar o salir de las terminales marítimas.
La medida ya genera preocupación por sus consecuencias económicas y, especialmente, por la posibilidad de que comiencen a registrarse inconvenientes en el abastecimiento de combustibles. La distribución de nafta, gasoil y fuel oil podría verse afectada si el conflicto se prolonga durante los próximos días, ya que gran parte de la logística depende del normal funcionamiento de los puertos.
Entre las zonas más comprometidas se encuentran Rosario, Bahía Blanca, Campana y Dock Sud, puntos estratégicos para el comercio exterior argentino y para el ingreso y salida de productos esenciales. La paralización no solo impacta en las exportaciones de granos y otros productos, sino también en el movimiento de cargas vinculadas al mercado energético.
El conflicto se originó tras la publicación de un decreto del Gobierno nacional que modifica el régimen de practicaje y pilotaje en las vías navegables argentinas. La nueva normativa busca desregular la actividad, fomentar una mayor competencia y reducir los costos logísticos para el comercio exterior.
Sin embargo, los trabajadores del sector consideran que estos cambios ponen en riesgo las condiciones laborales y la seguridad de la navegación. Por ese motivo decidieron iniciar un paro por tiempo indeterminado y reclaman la suspensión o derogación de la medida antes de retomar cualquier instancia de negociación.
Mientras tanto, el Gobierno intimó formalmente a más de 500 profesionales para que regresen a sus funciones. Desde la administración nacional sostienen que el practicaje constituye un servicio esencial para el funcionamiento de los puertos y advierten que la interrupción de la actividad podría derivar en sanciones administrativas e incluso consecuencias judiciales para quienes incumplan la orden.
El impacto económico ya comienza a sentirse. Cada jornada de inactividad implica demoras en las exportaciones, pérdidas millonarias para distintos sectores productivos y un incremento en los costos logísticos. Además, algunas embarcaciones evalúan desviar sus operaciones hacia puertos de países vecinos, lo que podría afectar la competitividad del comercio argentino.
A este escenario se suma la incertidumbre sobre el abastecimiento interno de combustibles. Si bien por el momento no se registran faltantes generalizados, especialistas advierten que una prolongación del conflicto podría complicar la distribución y generar demoras en distintas regiones del país.
El decreto también introduce otros cambios importantes, como la eliminación de algunas restricciones para el ingreso de nuevos prestadores del servicio, la creación de un registro abierto de profesionales habilitados y un nuevo esquema de tarifas con mayor regulación sobre los costos cobrados a los usuarios.
Desde distintos sectores vinculados a la navegación también manifestaron preocupación por el alcance de la reforma y señalaron que cualquier modificación del sistema debe garantizar la seguridad de las operaciones marítimas y el cumplimiento de los estándares internacionales.
Por ahora, no hay una fecha definida para el levantamiento de la medida de fuerza. Mientras continúan las negociaciones y el Gobierno busca destrabar el conflicto, crece la expectativa por una solución que permita reactivar la actividad portuaria y evitar que la crisis tenga un impacto aún mayor sobre la economía y el abastecimiento de combustibles en todo el país.
