Un homenaje a De la Sota reunió a Massa, Schiaretti, Llaryora, Brito y Bianco
A ocho años de la muerte del referente cordobés, un amplio abanico de dirigentes de todos los sectores del peronismo se reunió en el Hotel Savoy. En diálogo con PERFIL, Candelaria de la Sota destacó la necesidad de "dejar las discusiones internas". Sin embargo, una ausencia de peso dejó expuestas las fracturas que aún persisten en la provincia.
NACIONALINTERIOR
Camila Dominguez
9/9/20263 min read


La memoria de De la Sota reunió a distintos sectores del peronismo en una inesperada tregua
El Hotel Savoy de la ciudad de Buenos Aires fue escenario este martes de un encuentro que reunió a dirigentes de diferentes sectores del peronismo, en el marco de un homenaje al exgobernador de Córdoba José Manuel de la Sota, a ocho años de su fallecimiento.
La actividad consiguió una fotografía política poco habitual en el actual escenario del justicialismo: compartieron el mismo espacio el gobernador cordobés Martín Llaryora, el exmandatario provincial Juan Schiaretti, el dirigente Sergio Massa y representantes del espacio que conduce el gobernador bonaerense Axel Kicillof.
El encuentro fue impulsado por Candelaria de la Sota, hija mayor del dirigente cordobés, y sirvió además para relanzar Puentes, el ciclo televisivo que José Manuel de la Sota se encontraba grabando antes de su muerte, ocurrida en septiembre de 2018.
La convocatoria tuvo un fuerte componente emotivo, pero también adquirió una dimensión política por la diversidad de sectores representados. Entre los asistentes estuvieron Carlos Bianco, dirigente cercano a Kicillof; Victoria Tolosa Paz; Juan Manuel Olmos; el exjuez de la Corte Suprema Juan Carlos Maqueda y el gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, entre otras figuras.
Candelaria de la Sota destacó la presencia de representantes de distintas corrientes del peronismo y sostuvo que el espíritu de su padre estaba relacionado con la capacidad de construir acuerdos y dejar de lado las diferencias internas.
La postal adquiere relevancia en un momento en que el peronismo atraviesa fuertes discusiones sobre su conducción, su estrategia electoral y la relación entre sus distintas vertientes. La presencia conjunta de dirigentes vinculados al peronismo cordobés, al Frente Renovador y al sector de Kicillof abrió interrogantes sobre la posibilidad de generar nuevos espacios de diálogo dentro de la oposición.
Sin embargo, desde el entorno de Llaryora y Schiaretti buscaron evitar interpretaciones electorales y remarcaron que su participación estuvo vinculada principalmente al homenaje y al respeto por la memoria de De la Sota.
La ausencia de Natalia de la Sota
Uno de los datos políticos que más llamó la atención fue la ausencia de Natalia de la Sota, hija menor del exgobernador y actual diputada nacional.
Desde su entorno señalaron que una actividad previamente programada en Río Cuarto le impidió participar del encuentro en Buenos Aires. No obstante, su ausencia fue interpretada en distintos sectores políticos como una muestra de las diferencias que mantiene con parte de la dirigencia cordobesa.
La relación entre Natalia de la Sota y referentes como Schiaretti y Llaryora atraviesa desde hace tiempo un período de distanciamiento. Las diferencias se hicieron especialmente visibles durante los últimos procesos electorales, cuando la diputada decidió sostener su propia estrategia política por fuera de la estructura electoral impulsada por el oficialismo cordobés.
De esta manera, mientras el homenaje permitió reunir a dirigentes que habitualmente transitan caminos políticos diferentes, también dejó expuestas las divisiones que continúan atravesando al peronismo.
Schiaretti y una señal que volvió a alimentar las internas
La foto de unidad tampoco estuvo exenta de señales posteriores que volvieron a poner el foco sobre las diferencias internas. Horas después del encuentro, Schiaretti publicó en sus redes sociales imágenes del homenaje junto a Candelaria de la Sota y destacó la figura de su antiguo compañero político.
Sin embargo, el dirigente cordobés no incluyó referencias a Massa ni a otros dirigentes que participaron de la reunión, un gesto que fue interpretado como una señal de que las diferencias políticas dentro del espacio continúan vigentes.
Así, el homenaje a José Manuel de la Sota terminó mostrando las dos caras del peronismo actual: por un lado, la posibilidad de compartir espacios y recuperar el diálogo entre sectores; por otro, las profundas diferencias que todavía dificultan la construcción de una estrategia común.
La reunión del Savoy no significó necesariamente una alianza ni un acuerdo electoral, pero sí dejó una imagen políticamente significativa: dirigentes de distintas corrientes del peronismo pudieron sentarse alrededor de una misma mesa convocados por la memoria de un dirigente que hizo de la construcción de puentes una de sus principales características políticas.
En un escenario marcado por la fragmentación y la discusión sobre el futuro del justicialismo, el legado de De la Sota volvió a funcionar, al menos por unas horas, como un punto de encuentro entre sectores que todavía mantienen importantes diferencias.
