Valores Ciudadanos y el modelo Milei: la maquinaria digital que impulsa a Joffre
En la era de la política digital, las campañas ya no se libran solo en el territorio ni en los actos públicos, sino en redes, cuentas anónimas y narrativas cuidadosamente diseñadas. Valores Ciudadanos parece replicar un modelo conocido: trolls, ataques sistemáticos y la construcción de un liderazgo único alrededor de Jorge Joffre. Detrás de esa maquinaria, operadores sin cargo formal pero con fuerte influencia comienzan a ocupar un rol clave en la disputa por el poder.
POLITICA INTERIOR
Por Camila Domínguez
1/22/20262 min read


En la política actual, el poder ya no se construye únicamente desde cargos formales. También se organiza desde espacios menos visibles, donde la pertenencia partidaria no siempre figura en organigramas, pero sí en la capacidad de influir, amplificar y atacar.
En ese terreno aparece Nabil Hassanein Abd Elkader, hombre del espacio de Valores Ciudadanos, figura destacada dentro de la comunidad sirio-libanesa y amigo personal de Jorge Joffre. Aunque no ocupa ningún cargo público, Nabil no es un desconocido dentro del armado político: participa activamente del entorno del partido y es señalado como uno de los operadores centrales del dispositivo digital que lo rodea.
Distintos observadores coinciden en que Nabil maneja una red organizada de trolls vinculada a Valores Ciudadanos, una estructura que replica con notable similitud el modus operandi del armado libertario que llevó a Javier Milei al poder. En ese paralelismo, Nabil cumple un rol comparable al del llamado “Gordo Dan”: operador digital, estratega del conflicto y constructor de climas políticos desde el anonimato.
El objetivo de esa red es claro y sostenido: atacar sistemáticamente a quienes forman parte del gobierno, erosionar cualquier figura alternativa y posicionar un mensaje único y reiterado: solo Jorge Joffre vale.
No se trata de debatir ideas ni de defender programas, sino de instalar jerarquías y reducir el escenario político a una sola figura posible.
Joffre, actual Intendente de la ciudad de Formosa y líder del partido Valores Ciudadanos, aparece como el eje de esa narrativa. Desde su rol institucional mantiene un perfil formal y medido; desde el plano político, el crecimiento digital de su espacio resulta evidente. La red no lo contradice ni lo discute: lo eleva.
A diferencia de otros operadores, Nabil no actúa desde la marginalidad. Su cercanía con Joffre, su presencia constante en el espacio de Valores Ciudadanos y su reconocimiento comunitario le otorgan una legitimidad informal que refuerza su capacidad de acción. No necesita exponerse públicamente porque su función no es representar, sino operar.
El esquema es reconocible:
– cuentas anónimas coordinadas,
– ataques reiterados contra funcionarios y estructuras de gobierno,
– discursos simples y polarizantes,
– y una narrativa constante que presenta a Joffre como la única alternativa válida.
Como ya ocurrió en experiencias recientes, el crecimiento de este tipo de estrategia abre interrogantes inevitables. No tanto sobre su eficacia, sino sobre sus límites. Porque cuando el poder se construye a través del ataque permanente y el anonimato organizado, el control real de la maquinaria suele quedar en manos de quienes no figuran en ninguna boleta.
Y en política, las sombras rara vez aceptan quedarse al margen cuando el poder empieza a acercarse demasiado a la luz.
